¿Quieres divorciarte y no sabes por dónde empezar?

En Consultorio Jurídico Ciudadano te explicamos cuáles son las causales de divorcio en Colombia, cuándo puede hacerse de común acuerdo ante notaría y qué ocurre cuando solo uno de los cónyuges quiere divorciarse. Información jurídica clara y sencilla para conocer tus derechos.

DERECHO DE FAMILIA

Jorge Londoño

9/29/20262 min read

¿Quiere divorciarse y no sabe si debe acudir a un juez o si puede realizar el trámite directamente en una notaría? En Colombia existen diferentes formas de acceder al divorcio, dependiendo de si existe o no acuerdo entre los cónyuges.

Te explicamos de manera sencilla cuáles son las principales reglas que deben tenerse en cuenta.

¿Cuáles son las causales de divorcio en Colombia?

El Código Civil colombiano contempla diferentes situaciones que pueden dar lugar al divorcio. Entre ellas se encuentran las relaciones sexuales extramatrimoniales, el incumplimiento grave de los deberes como cónyuges o padres, los malos tratos, la embriaguez habitual, el consumo habitual de sustancias, determinadas enfermedades o conductas que afecten gravemente al otro cónyuge o a los hijos, la separación de cuerpos y otras circunstancias previstas por la ley.

Además, la Ley 2442 de 2024 incorporó una nueva causal: la sola voluntad de cualquiera de los cónyuges.

Esto significa que una persona puede solicitar el divorcio manifestando su decisión de terminar el vínculo matrimonial, sin que necesariamente tenga que demostrar que su pareja incurrió en una conducta como infidelidad, maltrato u otra causal tradicional.

¿Se puede hacer el divorcio en una notaría?

Sí, pero debe existir acuerdo entre los cónyuges.

Cuando ambos están de acuerdo con divorciarse, pueden acudir a una notaría mediante abogado para adelantar el trámite correspondiente.

Los cónyuges deben presentar un acuerdo que establezca los aspectos derivados del divorcio. Si existen hijos menores de edad, el acuerdo debe contemplar asuntos como su custodia, alimentos, educación y régimen de visitas.

También debe establecerse lo relacionado con la sociedad conyugal, según corresponda.

Una vez cumplidos los requisitos legales, el divorcio se formaliza mediante escritura pública.

¿Qué pasa si uno de los cónyuges no quiere divorciarse?

El desacuerdo del otro cónyuge no impide necesariamente que se pueda solicitar el divorcio.

En estos casos, el trámite corresponde a la jurisdicción de familia, mediante la presentación de una demanda ante el juez competente.

Con la causal de sola voluntad, incorporada por la Ley 2442 de 2024, uno de los cónyuges puede solicitar judicialmente el divorcio sin tener que demostrar que el otro fue culpable de la ruptura.

Sin embargo, la demanda debe acompañarse de una propuesta que regule los efectos del divorcio, especialmente cuando existen hijos, obligaciones alimentarias, bienes o deudas que deban ser considerados.

¿Divorciarse significa que automáticamente se reparten los bienes?

No necesariamente.

El divorcio y la liquidación de la sociedad conyugal son asuntos relacionados, pero jurídicamente deben revisarse de manera independiente.

Por eso, antes de iniciar el trámite es importante identificar los bienes adquiridos durante el matrimonio, las deudas existentes y las circunstancias particulares de cada cónyuge.

También deben analizarse las obligaciones económicas respecto de los hijos y, cuando corresponda, las obligaciones alimentarias entre los cónyuges.

¿Qué debe tener en cuenta antes de iniciar el trámite?

Cada caso de divorcio puede ser diferente. Antes de escoger el procedimiento es recomendable revisar:

  • Si ambos cónyuges están de acuerdo con el divorcio.

  • Si existen hijos menores de edad.

  • La situación de custodia, alimentos y visitas.

  • La existencia de bienes y deudas.

  • Si existe sociedad conyugal pendiente de liquidar.

  • El tipo de matrimonio celebrado.

  • Si existen circunstancias que puedan tener efectos jurídicos adicionales.

Conocer estas diferencias permite determinar si el trámite puede adelantarse ante notaría o si es necesario acudir ante un juez de familia.