Divorcio de común acuerdo: una salida legal y tranquila

El divorcio de común acuerdo permite a los cónyuges terminar su vínculo matrimonial de manera ágil y concertada. Con asesoría de un abogado, pueden establecer acuerdos sobre bienes, obligaciones y, cuando existen hijos, custodia, alimentos y visitas, buscando reducir conflictos y proteger sus derechos.

DERECHO DE FAMILIA

Jorge Londoño

9/10/20262 min read

Divorcio de común acuerdo: ¿cómo se realiza y qué ventajas tiene?

Cuando una pareja decide terminar su matrimonio, muchas personas piensan inmediatamente en un largo y complicado proceso judicial. Sin embargo, si los dos cónyuges están de acuerdo en divorciarse, existe una alternativa mucho más sencilla: el divorcio de común acuerdo ante notaría.

En Colombia, la Ley 962 de 2005 permite que los cónyuges, de común acuerdo y por intermedio de un abogado, puedan realizar el divorcio del matrimonio civil o la cesación de los efectos civiles del matrimonio religioso mediante escritura pública. Y algo muy importante: este divorcio produce los mismos efectos jurídicos que el decretado por un juez.

¿Cómo se realiza?

Primero, los dos cónyuges deben estar de acuerdo con la decisión de divorciarse y con las condiciones que regularán las consecuencias del divorcio.

Luego, deben otorgar poder a un abogado para que presente la solicitud ante una notaría. Entre los documentos necesarios están los registros civiles de nacimiento y matrimonio, las copias de las cédulas y el acuerdo de divorcio.

En ese acuerdo también debe quedar definido qué ocurrirá con las obligaciones económicas entre los esposos, cuál es la situación de la sociedad conyugal y, si existen hijos menores de edad, aspectos fundamentales como custodia, cuidado personal, cuota alimentaria y régimen de visitas.

Cuando existen hijos menores, interviene el Defensor de Familia, quien revisa el acuerdo desde la perspectiva de la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. El Decreto 4436 establece que cuenta con quince días para emitir su concepto.

Una vez cumplidos los requisitos, el notario autoriza la escritura pública de divorcio y se realizan las correspondientes anotaciones en el registro civil.

¿Y cuáles son sus ventajas?

La primera es la celeridad. Al existir acuerdo entre los esposos, se evita un proceso judicial contencioso.

La segunda es que permite que los propios cónyuges, con asesoría jurídica, establezcan de manera concertada aspectos relacionados con sus hijos, sus obligaciones y su patrimonio.

La tercera es que puede contribuir a reducir el conflicto familiar. No se trata simplemente de terminar un matrimonio, sino de hacerlo procurando que las decisiones sobre los hijos y las responsabilidades económicas queden claramente establecidas.

Pero atención: estar de acuerdo en divorciarse no significa que se puedan desconocer los derechos de los hijos menores de edad. El acuerdo debe proteger sus intereses y cumplir con las exigencias legales.

Y un último punto: el divorcio ante notaría requiere la intervención de un abogado. Por eso, antes de firmar cualquier acuerdo, es recomendable recibir asesoría jurídica para revisar las consecuencias sobre los hijos, los alimentos y los bienes de la sociedad conyugal.

En conclusión: si ambos cónyuges están de acuerdo, el divorcio puede ser un trámite más rápido y menos conflictivo. Pero debe hacerse correctamente, porque detrás de una escritura de divorcio existen decisiones importantes sobre los hijos, el patrimonio y las obligaciones de cada uno.